Los errores más comunes
Muchos jugadores de poker califican bien gracias a sus habilidades técnicas cuando juegan en un torneo.
El dinero y el prestigio están en juego en un largo torneo, mucho más que en todo los juegos más grandes. Esto se debe a la presión.

Algunos errores que hay que evitar en los torneos son:
- Formarse un plan de juego preconcebido. El jugador necesita ver quién está en la mesa, qué experiencia tiene y todas las circunstancias de juego particulares a esa mesa, antes de que pueda ir más lejos y formarse su propio plan. Si decide avanzar tiene que ser muy cuidadoso o muy agresivo y no tener la mente estructurada.
- No ser flexible. El mejor torneo de poker es aquel que nos mantiene alertas a los cambios de la mesa y su influencia en el juego. Hay que estar preparado para esto y muchas veces se ve que los cambios rápidos en las condiciones de juego hacen que los jugadores no se adapten fácilmente.
- Estar obligado a hacer que algo ocurra. Un jugador que tuvo ya una cantidad de buenas manos se siente frustrado y decide actuar en su propia mano y así comienza a naufragar. El resultado será tener una temprana salida más que un buen montón de fichas.
- Tomarse las cosas personalmente. Ese día en la mesa hay uno o más jugadores muy bravos, jugadores con gran stack que frecuentemente luchan para replegarnos. No lo tomemos como algo personal, cuando constantemente nos lleven a apuestas y a doblarlas. Por el contrario, necesitamos estrechar el preflop para lo que construimos manos que puedan hacerlo. Su plan de juego es hacernos correr del pote. Nuestra mejor jugada se da porque tenemos una mano grande que él anticipa. Actuemos con nuestra jugada, pero nunca contra el jugador. El seguramente sólo quiere ganar, igual que debemos hacerlo nosotros.
- Relajarse.Esto lo haremos luego de la mesa final. Un gran número de jugadores cometen errores muy tontos cuando están cansados. La psicología de la situación indica que es mejor retirarse y ver quién tiene suerte. Sin dudas, las mejores manos son usualmente las que “tienen suerte”. Hay que ser pacientes por un día o más, por lo que no debemos quebrarnos en el medio.
- Pensar acerca de cuánto nos gusta ganar. Hay que atenerse a ciertas reglas: estamos jugando con fichas y tratando de hacer lo mejor. Si estamos pendientes del dinero antes de que lo gastemos, la actuación será menos que óptima. Tan pronto como las fichas se conviertan mentalmente en dinero efectivo, estaremos cerca de perder el juego. Cuando ponemos una presión extra, a menudo el efecto será el inverso. Pensemos acerca de cómo gastaremos el dinero sólo cuando vamos a cobrarlo.
Aquí es bueno recordar una frase de Sigbert Tarrasch, jugador alemán de ajedrez. El decía que “no alcanza con ser un buen jugador, también hay que jugar bien”. A menudo, cuando alguien no juega su mejor partida en un torneo de poker, es porque presenta alguno de los problemas sicológicos planteados anteriormente.




